Inicio XXI Entrega Premio Arlequín Galeria Premios 1991-2010 Reseña Histórica Revista Contacto Yotube Twitter Facebook
 
 

SPA Tipsregresar

EDGAR VIVAR Y EL ARLEQUIN


EDGAR VIVAR Y EL ARLEQUIN



Gonzalo Valdés Medellín

Premio a una trayectoria fincada en el teatro, Edgar Vivar, popularmente conocido como El Señor Barriga debido a la participación que durante mas de 25 años tuvo este actor en el programa televisivo de Roberto Gomez Bolaños

Independientemente de que los premios teatrales en México siempre sean objeto de polémicas y controversias, resulta innegable que muchas veces el galardonado se merece el estímulo y la distinción de ser reconocido públicamente por sus méritos en tal o cual rama del arte teatral. Es el caso de Edgar Vivar, popularmente conocido como El Señor Barriga debido a la participación que durante mas de 25 años tuvo este actor en el programa televisivo de Roberto Gomez Bolaños Chespirito. Sin embargo, Edgar Vivar, no ha sido solo El Señor Barriga, pese a que el público únicamente parecería ubicarlo ahí, así como algunas telenovelas y televiteatros. Edgar Vivar, como buen actor, se ha dedicado toda su vida al teatro, desde que debuta en 1964 en la UNAM y el INBA, dirigido, entre otros, por Juan Ibáñez, Héctor Azar y Andrè Moreau, etapa que culmina en 1972 con la decisión de Vivar de dedicarse en cuerpo y alma a este oficio y sobre todo, al arte de la comedia, a la difícil contienda de sacar una sonrisa del espectador. Chespirito lo supo utilizar muy bien. Desde los inicios del señalado programa, Vivar se convirtió en uno de los personajes de mayor arraigo en el gusto del público, lo mismo como El Señor Barriga que como Ñoño, el niño popis que pecaba de torpe, ingenuo y presuntuoso. Pero, a la par que la popularidad de sus personajes de televisión iba en ascenso, Vivar se daba tiempo para hacer teatro La novicia rebelde, intervenir en las clásicas pastorales de Tepotzotlán, y el Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, o dirigir grupos experimentales en la UNAm, el IPN y la ESIME. Por su físico, nada fácil de encontrar personajes para llenar esa humanidad tan suya, Vivar ha tenido que verse en la necesidad de constreñir su campo de acción y representar personajes característicos que, no obstante, ha sorteado con decoro y con el cúmulo de potencialidad histriónica que lo caracteríza y que por desgracia ha aprovechado (para si mismo y para el público). Así lo ha demostrado recientemente, con ese nuevo aire que le ha tocado, participando en Marcelino pan y vino, musical donde lograba una interesante gama de matrices comediográficos, actuando, bailando y cantando con enorme soltura y una simpatía que el público (adulto e infantil) agradecía enfebrecido al final - y durante- la representación con aplausos y ovaciones entusiastas. Pero Vivar ha podido probar suerte en otro tipo de personajes. En la comedia Pecado no original, de David Tristram, Roberto D'Amico lo dirigió en una actuación memorable que se llevaba las palmas de principio a fin en una sola escena, casi al final de la obra, cuando aparece el padre Tomlin, encarnación que hizo Vivar arrasando con todos los miembros del elenco, al activar un ritmo feroz, pero perfectamente equilibrado y una presencia tan contundente -y ora si que de mucho peso- que arrancaba la hilaridad de los espectadores y forjaba una demostración de lo que significa ser un actor de comedia, no solo eficaz, sino ejemplar. D'Amico acertó en haber llamado a este actor para su montaje: su dirección lució y la obra misma se salvó de un naufragio que Chantal Andere y Fernando Colunga - los protagónicos- parecían no poder controlar. En Pecado Original, Vivar tuvo acceso al papel clave que lo haría refrendar su talento ante el público mexicano -lejos de la televisión-, como ya lo había apuntado en La Casita del placer, bajo la dirección de Julissa o en la ya citada Marcelino… En días pasados, Edgar Vivar fue galardonado con el Premio Arlequín que entrega Reynaldo Corona año con año. El motivo del premio parece de lo mas justo y encomiable: la trayectoria de un actor que ha dejado huella en México y en muchas generaciones de niños (en México y en otros países) y que no ha traicionado su pasión por el teatro y el género lírico en que ha intervenido, junto a Plácido Domingo. por ejemplo - y recientemente- en la celebración de zarzuela Luisa Fernanda. Junto a otros galardonados con el Premio Arlequín, Kitty de Hoyos, Yolanda Montes Tongolele, Marga López, Carmelita González, Rafel Perrin… el Arlequín a Edgar Vivar constituyó un momento muy emotivo - durante la ceremonia de entrega- que el actor agradeció con humildad que poseen los grandes comediantes y ese humor tan suave y paródico que arrancó -literalmente y de nueva cuenta- las ovaciones del público. ¡Bien por Edgar Vivar! y que pronto, muy pronto, se anime a hacer una obra que lo entregue a nuestros escenarios como el gran actor que es ¡para que vengan mas Arlequines y muchos, muchos mas!

El contenido de los artículos firmados es responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la opinión de . Se permite la reproducción de los contenidos por cualquier medio, siempre y cuando se cite la fuente.

Compartir en FB

 

 
 

Informes
Tels. 01 5754-0876, 5586-6755
E-mail rcorona@premioarlequin.com.mx
luiscarlos@premioarlequin.com.mx